El nombre de Julio Cortázar resuena en todo el mundo por su calidad literaria y por su hondo compromiso con el ser humano. Considerado como uno de los autores más importantes del siglo XX, su vida fue tan controvertida y apasionante como su obra. Escribió, viajó por diferentes países y pasó largas temporadas fuera de su hogar, dejando un rastro imborrable de profeta social, especialmente en tierras latinoamericanas. En todo ese tiempo, Cortázar nunca olvidó su destino y siempre luchó por sus ideales, ya fueran artísticos, políticos o metafísicos, y en todo momento bajo el paraguas de la literatura, esa vieja amiga de la infancia que lo acompañó hasta la muerte.
Pero, tras este autor carismático y cosmopolita, se ocultaba un individuo fuera de lo común: una persona de extraordinaria sensibilidad que vivió marcada por los traumas familiares y por una relación conflictiva con su propio país, Argentina. Cortázar fue hombre de grandes amores y de excelentes amigos, también de oscuros secretos.
Basándose en recientes hallazgos documentales, Miguel Dalmau construye una biografía rigurosa, vibrante y atrevida; un retrato que se aleja de los patrones académicos al uso para mostrarnos el lado más íntimo y desconocido de un artista excepcional.
(Barcelona, 1957) es uno de los narradores más independientes y versátiles de la literatura española. En obras como La balada de Oscar Wilde, La grieta, El reloj de Hitler (Premio de Novela Breve Juan March, 2008) o La noche del diablo ha cultivado respectivamente la novela biográfica, la novela psicológica, la novela de humor y la novela histórica. Asimismo, es autor de polémicos y celebrados ensayos literarios, como Los Goytisolo (finalista del Premio Anagrama de Ensayo) y Jaime Gil de Biedma, que fue llevado al cine. Desde principios de la década de los ochenta colabora como comentarista de libros en diversos medios de comunicación. Reside en Mallorca.